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Sanación con Ayahuasca

Sanar el trauma en un espacio seguro y compasivo

La comprensión verdadera y el acompañamiento amable crean un espacio donde la sanación puede suceder.

El trauma y el llamado a sanar con ayahuasca

El trauma suele estar en la raíz de lo que lleva a las personas a la ayahuasca. Heridas de la infancia, pérdidas, abuso, adicción u otras experiencias dolorosas pueden permanecer bajo la superficie durante años, dando forma a cómo nos vemos a nosotros mismos y al mundo.

Vanesa, nuestra cofundadora y facilitadora, lo sabe por su propia vida. Ha vivido un trauma severo y recorrió su propio camino de sanación con la ayahuasca. Esto le da la capacidad de conectar de verdad con los huéspedes — no desde la teoría, sino desde la experiencia vivida. Sabe lo que significa sentarse con el dolor, sentir miedo y, poco a poco, volver a encontrar seguridad.

Un rincón tranquilo y acogedor de Ayaselva en la apacible selva de Tamshiyacu.

Un espacio seguro para sanar

Para las huéspedes mujeres, la presencia de Vanesa es especialmente significativa. Muchas mujeres se sienten más a gusto durante las ceremonias sabiendo que hay una mujer cerca que comprende su proceso. Es atenta, amable y siempre está disponible para apoyar.

Nuestro enfoque ante el trauma es paciente, no forzado. No empujamos ni apuramos. Creamos un espacio donde cada persona puede ir a su propio ritmo, con acompañamiento cercano antes, durante y después de las ceremonias.

Si el trauma es parte de tu historia, estamos aquí para conversar. No tienes que cargarlo en soledad.

Para entender más — por qué el trauma puede esconderse en el cuerpo y cómo la ayahuasca puede traerlo a la consciencia — lee nuestro artículo a fondo sobre ayahuasca y trauma.