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Diario

La ciencia de la ayahuasca: el DMT, los alcaloides harmala y el cerebro

Cómo actúa la ayahuasca — el DMT, los alcaloides harmala (harmina, THH), la inhibición de la MAO que la activa por vía oral, y qué sugiere la investigación temprana.

Publicado el 15 de junio de 2024 · Actualizado el 11 de junio de 2026

Una nota sobre este artículo. Esto es divulgación científica educativa, no consejo médico, y nada aquí es una promesa de beneficio o cura. Buena parte de la investigación es de etapa temprana. Lee nuestras pautas de salud y seguridad antes de considerar un retiro.

En Ayaselva preparamos la medicina nosotros mismos — cortando y machacando la liana, cocinándola con las hojas de chacruna durante dos días, e involucrando a nuestros huéspedes en el proceso. Como trabajamos con ella tan de cerca, nos importa entender por qué hace lo que hace. Aquí va la química, contada con claridad.

Una unión de dos plantas

El poder de la ayahuasca no viene de una sola planta, sino de una unión notable. Las hojas de Psychotria viridis (chacruna) contienen DMT, un potente compuesto visionario. La liana Banisteriopsis caapi contiene un grupo de compuestos llamados alcaloides harmala — principalmente harmina y tetrahidroharmina (THH) — que actúan como inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO).

¿Por qué importa? Tomado por vía oral por sí solo, el DMT es descompuesto casi al instante por la enzima MAO en el sistema digestivo, y no ocurre nada. Los IMAO de la liana bloquean esa descomposición, permitiendo que el DMT se active. Esta es la elegante química detrás del brebaje — y por qué la tradición une estas dos plantas específicas.

El DMT: la molécula visionaria

El DMT (dimetiltriptamina) está presente de forma natural en muchas plantas y animales, incluido el ser humano, donde se ha detectado en el líquido cefalorraquídeo, la sangre y la orina. Estructuralmente se parece a la serotonina, lo que le permite interactuar con los receptores de serotonina — en particular el receptor 5-HT2A, implicado en los efectos de muchos psicodélicos.

Sus efectos agudos pueden incluir experiencias visuales y emocionales vívidas y una sensación de trascender el tiempo y el espacio ordinarios. Investigadores como el Dr. Rick Strassman (cuyo trabajo produjo DMT: la molécula del espíritu) reavivaron el interés moderno por el compuesto. Mucho sobre su papel en el cuerpo —incluida la antigua especulación sobre el vínculo con la glándula pineal— sigue genuinamente sin resolverse, y quien escribe con honestidad debe decirlo.

Harmina y THH: las socias silenciosas

Los alcaloides de la liana hacen más que activar el DMT.

  • La harmina es una β-carbolina que, en estudios preclínicos, ha mostrado efectos neuroprotectores y antioxidantes. En modelos animales mejoró el desempeño en memoria y elevó los niveles de BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), una proteína importante para la plasticidad cerebral. Resultados prometedores, pero provenientes sobre todo de estudios en células y animales — aún no de ensayos humanos concluyentes.
  • La tetrahidroharmina (THH) es un inhibidor reversible de la MAO-A que también podría actuar como un leve agonista de la serotonina. La investigación temprana explora su potencial para el ánimo y la cognición, y posibles propiedades neuroprotectoras y antiinflamatorias — de nuevo, en su mayoría preliminares.

Qué ocurre en el cerebro

La química combinada de la ayahuasca interactúa con varios sistemas — receptores de serotonina (5-HT1A, 5-HT2A), receptores sigma-1 y otros. Dos hilos de investigación destacan:

  • Neuroplasticidad y neurogénesis. Los estudios sugieren que los compuestos de la ayahuasca pueden promover la capacidad del cerebro de reorganizarse — formando nuevas conexiones y, en algunas investigaciones, estimulando el crecimiento de nuevas neuronas y la liberación de factores neurotróficos como el BDNF.
  • La red neuronal por defecto (DMN). La ayahuasca parece aquietar la DMN, la red ligada al pensamiento autorreferencial y la rumiación. Aflojar patrones de pensamiento rígidos y repetitivos puede ser parte de por qué las personas reportan alivio de estados de estancamiento — un hilo que conecta con la investigación terapéutica.

Qué sugieren los estudios a largo plazo — y las advertencias

Los estudios de usuarios regulares y ceremoniales de ayahuasca generalmente no encuentran déficits cognitivos ni un aumento de la psicopatología; muchos reportan mejor ánimo, mayor bienestar y menor impulsividad. Pero hay una advertencia esencial: las personas con antecedentes de condiciones psiquiátricas, o que usan ciertos medicamentos o sustancias, pueden estar en riesgo real. Por eso una evaluación cuidadosa y un entorno supervisado y de apoyo no son opcionales.

El resumen honesto es este: la ciencia es fascinante, los hallazgos tempranos son alentadores, y el trabajo está lejos de terminar. Comprender las moléculas profundiza nuestro respeto por la medicina — pero son la tradición, el entorno y el cuidado a su alrededor los que hacen que trabajar con la ayahuasca sea seguro y significativo. Si quieres conversarlo, aquí estamos.

Preguntas frecuentes

¿De qué está hecha la ayahuasca?

De dos plantas: la liana Banisteriopsis caapi y las hojas de Psychotria viridis (chacruna). Las hojas contienen DMT; la liana contiene alcaloides harmala (principalmente harmina y tetrahidroharmina) que actúan como inhibidores de la MAO.

¿Por qué se necesitan ambas plantas?

Por sí solo, el DMT tomado por vía oral es descompuesto casi de inmediato por la enzima MAO en el intestino. Los inhibidores de la MAO de la liana bloquean esa descomposición, permitiendo que el DMT se active. Ninguna planta produce la experiencia completa por sí sola — es la unión la que lo logra.

¿Está cerrada la ciencia?

No. Buena parte de la investigación más interesante es preclínica (estudios en células y animales) o trabajo humano temprano sin grupos de control. Los hallazgos son prometedores pero no concluyentes. Los compartimos como contexto honesto, no como afirmaciones médicas.

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